En un mundo cada vez más interconectado, la seguridad de los datos es una prioridad esencial para empresas y usuarios. Diferentes amenazas pueden comprometer la integridad de la información, desde fallos en el software hasta ataques de hackers. A continuación, exploraremos algunas de las medidas clave para mitigar riesgos y garantizar la protección de los datos.
Tipos de Seguridad: Física y Lógica
La seguridad puede clasificarse en dos grandes categorías:
- Seguridad Física: Se refiere a la protección del hardware contra daños accidentales o desastres naturales. Por ejemplo, si ocurre un terremoto en la ciudad donde se encuentra un Centro de Procesamiento de Datos (CPD), un CPD de respaldo en otra ciudad puede entrar en funcionamiento.
- Seguridad Lógica: Protege los sistemas informáticos contra amenazas digitales. Un ejemplo de esto es la detección de un intento de intrusión en el sistema operativo por parte de un hacker, lo que desencadena la implementación de medidas de seguridad adecuadas.
Seguridad Activa y Pasiva
Otra clasificación fundamental es entre seguridad activa y pasiva:
- Seguridad Activa: Consiste en medidas que previenen ataques o fallos antes de que ocurran. Por ejemplo, el uso de antivirus que detectan y ponen en cuarentena archivos sospechosos.
- Seguridad Pasiva: Se enfoca en minimizar el impacto de un incidente cuando este ya ha ocurrido. Un claro ejemplo es la realización de copias de seguridad en la nube para recuperar datos tras una pérdida inesperada.
Propiedades Clave de la Seguridad
La seguridad de los datos se fundamenta en varias propiedades esenciales:
- Autenticación: Verifica la identidad de un usuario antes de permitirle el acceso. Ejemplo: Presentar el DNI al recoger un envío certificado.
- Autorización: Determina qué acciones puede realizar un usuario autenticado. Ejemplo: Cuando queremos instalar una aplicación, verificamos que proviene de un proveedor oficial.
- Disponibilidad: Garantiza que los datos estén accesibles cuando se necesiten. Ejemplo: Un Sistema de Alimentación Ininterrumpida (SAI) que entra en acción tras un fallo eléctrico.
- Integridad: Asegura que la información no sea alterada de forma no autorizada. Ejemplo: Un número de cuenta bancaria con un dígito de control para evitar errores en las transferencias.
- Confidencialidad: Protege la información sensible contra accesos no autorizados. Ejemplo: Al acceder a una página bancaria con HTTPS, garantizando que la comunicación esté encriptada.
- No repudio: Impide que un usuario niegue haber realizado una acción. Ejemplo: La firma de un contrato hipotecario, donde ambas partes reciben una copia firmada.
Fuentes Consultadas
- INCIBE. «Principios de seguridad de la información». Disponible en: incibe.es
- Security Art Work. «Medidas de seguridad informática». Disponible en: securityartwork.es
En conclusión, comprender los diferentes tipos de seguridad y sus propiedades es fundamental para mitigar riesgos y garantizar la protección de la información en cualquier entorno digital. La implementación de medidas adecuadas puede marcar la diferencia entre un sistema seguro y una vulnerabilidad que pueda ser explotada.
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